Por Salvador Hurtado
La palabra «traidor» proviene del latín traditor, que significa «el que entrega» o «el que traiciona». A su vez, deriva del verbo tradere, que significa «entregar» o «pasar algo a alguien», y que en un sentido figurado se usaba para referirse a alguien que rompía una lealtad.
Pero se exterioriza que en el amor, la guerra y la política todo se vale, se viene haciendo común, dando pena ajena ver cómo la capacidad creativa es aprovechada para lograr, de manera poco ética, sin pundonor y sin importar lo que opinen quienes les tendieron la mano, mucho menos a sus incondicionales que pudieran cuestionar con cualquier argumento válido, mas sin embargo, “quien se mete al lodazal es porque le gusta la maléfica vida” o bien la coincidencia que tienen con los cuchis la traen a flor de piel.
No se vale que pretendan ofender la inteligencia de la ciudadanía, con circo, maromas y teatro, para continuar con privilegios (han recibido educación, vivido del presupuesto, disfrutado de apetitosas “dietas” y reciben millonarias franquicias, todo ello con cargo al erario), y todavía se dicen defensores de los que menos tienen.
Sería atrayente repasar los orígenes de cada cual de los políticos —de todos los colores— para identificar la procedencia de sus fortunas, porque queda claro el “¿de donde se hiso mulas pedro?” o “¿Quién Pompo?”. En otras palabras, para poder decirles a quienes hoy se lamentan de las injusticias de la vida: dime de qué presumes y te diré de qué careces. Es más a quien le quede el saco que se lo ponga.
Hace tiempo escribimos sobre algunas de las opiniones entre amigos, coincidentemente como titulara en “temas de café”, la columna del maestro Juan Manuel Belmonte (+). En esas charlas de amigos es que nos damos cuenta de “conocidos políticos” que han vivido del erario como en las monarquías durante algunos hasta por 40 años, medio siglo o más en algunos de los casos, protagonistas de la vida pública, algunos ya chocheando negándose a jubilar, pero que antes decidieron heredar la estirpe a sus hijos y estos para no ser el hazme reír de sus mozalbetes cuates, están dando seguimiento de manera corregida y aumentada, es decir con más ambición y efectividad según ellos a la usada por sus progenitores, ya lo expreso uno de los Junior públicamente, “seré mejor que mi padre”.
Y porque no?. Pues han demostrado sus habilidades siempre quedando bien con los perdurables dueños del balón, zancadilleando, jugando no limpio siempre bien enganchados de la ubre; todo gracias a la madre de todas las ciencias, la polaca que tan bien aplicaron sus maestros mucho mejor que cualquier doctorado … sin embargo a muchos ingenuos o bien intencionados les da por pensar que no se vale ser tan desagradecido y cambiar sin el menor recato ni pudor por conservar algo de honor. Eso aquí y en China se le conoce como perjurio.
Uno de los casos más sonados es el de la senadora Araceli Saucedo quien fue electa gracias a la alianza triple opositora y pesar de que, los votos otorgados por Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), fueron cruciales, para que, la señora Saucedo, alcanzara curul en el Senado, sorpresivamente de forma inmediata ya en la Cámara Alta, se unió a la fracción parlamentaria de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), lo que permitió a la Cuarta Transformación, consolidar una mayoría aplastante en la Cámara Alta.
Cayó tan bien la traición al favorecido y agradecido partido guinda que hace tiempo el presidente de Morena en Michoacán Juan Pablo Celis Silva expresara que sería una mujer la candidata al gobierno de Michoacán, y todo apuntaba que posiblemente se diera orientación para que la elegida fuera Araceli Saucedo quien encabece la 4T para el 2027.
Esta otra declaración si de hace menos de una semana, ante la opinión publica el presidente del PRD en el estado Octavio Ocampo, ha toda costa ha intentado justificar y respaldar la decisión de Araceli Saucedo, rechazando que se trate de un acto de incongruencia o traición hacia los militantes que votaron por ella para representar una voz opositora. Con firmeza, negó que el PRD, se haya convertido en una meretriz, acostumbrada a satisfacer al mejor postor, inclinándose a quien ofrezca mayores beneficios.