Hablar de la salud de las mujeres es hablar de dignidad, de justicia y de bienestar para las familias, afirmó la senadora durante su participación en el foro “La salud de la mujer actual”, organizado por el Sindicato de Trabajadores de la Cámara de Senadores, en el auditorio Octavio Paz, del Senado de la República.
La legisladora agradeció la invitación de la secretaria general del sindicato, Bertha Orozco, y saludó a las y los participantes del encuentro, entre ellos el periodista Álvaro Cueva, así como a especialistas y representantes del ámbito académico y social que se dieron cita para reflexionar sobre los desafíos en materia de salud para las mujeres.
Durante su intervención, la senadora recordó que el derecho a la salud está reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la cual establece que toda persona debe tener acceso al más alto nivel posible de bienestar físico, mental y social. Sin embargo, señaló que durante décadas ese derecho no se vivió plenamente en la realidad cotidiana de millones de mujeres en el país.
Explicó que, históricamente, muchas mujeres —especialmente quienes viven en comunidades alejadas o quienes dedican su vida al cuidado de sus familias— enfrentaron grandes obstáculos para acceder a servicios médicos, desde largas distancias hasta sistemas de atención insuficientes.
En ese contexto, destacó la importancia de las políticas públicas que buscan acercar los servicios de salud directamente a la población, como el programa Salud Casa por Casa, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, cuyo objetivo es llevar atención médica directamente a los hogares de millones de personas en todo el país.
Subrayó que esta estrategia representa un cambio de fondo en la forma de entender la atención médica, al colocar a las personas en el centro de las políticas públicas y garantizar que el Estado llegue hasta donde se encuentran quienes más lo necesitan.
La senadora señaló que más de 21 mil profesionales de la salud participan en este esfuerzo nacional que busca atender a más de 14 millones de derechohabientes en sus propios hogares, entre ellos millones de mujeres que durante años priorizaron el cuidado de otras personas antes que su propia salud.
Asimismo, destacó la relevancia del Sistema Nacional de Cuidados, al recordar que en México más del 80 por ciento de las labores de cuidado recaen en las mujeres. Este trabajo no remunerado —dijo— representa un valor económico equivalente a cerca del 19 por ciento del Producto Interno Bruto del país.
Desde el Poder Legislativo, agregó, se ha acompañado esta política pública mediante la aprobación de los recursos necesarios para su implementación.
Finalmente, la legisladora hizo un llamado a las mujeres a priorizar su bienestar y atender su salud, al tiempo que reiteró que garantizar el acceso a servicios médicos dignos es una responsabilidad del Estado.
“Cuidarnos también es un acto de transformación”, concluyó.