J. Salatiel Arroyo
A pesar de la despiadada crisis de legalidad, seguridad y gobernabilidad en el país y el estado, dónde unos son los electos y otros los que realmente mandan, en el que la vida incluso de inocentes cada vez tiene menos valor y muchos ven la corrupción como algo “normal”, en tanto se van adaptando a sobrevivir en condiciones de terror, inclinándose algunos por la subsistencia discreta o el anonimato. Hay quienes no tienen control sobre sus apetitos, la ambición es más grande que la prudencia y la tranquilidad, de ellos y sus familias, involucrándose en la búsqueda de candidaturas, donde, muchos de los aspirantes en lugar de cargos de poder encontrarán la muerte, en un Estado sin garantías mínimas necesarias de respeto a la vida y a la libertad.
En Zitácuaro, como en todos los municipios de Michoacán, es común no respetar las leyes que establecen los tiempos de precampaña y de campañas, ni los recursos confiados a los servidores públicos, que son descaradamente utilizados en la promoción personal de Senador@s, diputad@s, alcaldes y funcionarios de los tres órdenes de gobierno.
La presidencia del municipio de Zitácuaro -por el importante presupuesto que recibe- es de los botines más disputados por la clase política, todos quieren convertirse en nuevos acaudalados, junto a sus hermanos y familia, pues es el “ejemplo” que han recibido de la mayoría de los antecesores, que delinquieron y saquearon a más no poder, sin consecuencia legal alguna.
Entre los aspirantes se encuentra el alcalde Juan Antonio Ixtláhuac Orihuela, que intentará negociar las candidaturas para sus hermanos (Vanessa y Juan de Dios), y para él alguna diputación federal o local, de preferencia plurinominal (el fuero es fundamental, para proteger la salida, cuando las cosas no se han hecho bien y se ha abusado del poder). Toño como político es previsor, y ya emprendió una gira en la capital del país, en busca de “chamba” o protección una vez que salga de la presidencia municipal, además para interceder por sus hermanos y estos continúen disfrutando de las “mieles del poder”.
Entre los personajes visitados por Toño Ixtláhuac, se encuentra Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano, ex candidato presidencial, impulsor del movimiento de izquierda y de la democracia nacional. Pero, principalmente, hijo del General Lázaro Cárdenas Río. Otro de los “padrinos” que anda buscando Toño para guarecerse, es un consanguíneo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, de nombre Martín (con los mismos apellidos del ex mandatario nacional).
Además de Juan Antonio Ixtláhuac, que no piensa dejar “gratis” la presidencia y buscará la permanencia a través de sus hermanos, se encuentra Mary Carmen Bernal Martínez, actual diputada federal del PT, quién (siguiendo la “línea” de su líder nacional Alberto Anaya Gutiérrez, que tienen más de 30 años brincando de Senador a Diputado), Mary ya lleva varios trienios como legisladora (local y federal) y ahora cree tener merecimientos para convertirse en presidenta de los zitacuarenses, aunque su trabajo como representante popular ha sido mediocre, gris.
Otra dama que está trabajando para seguir dentro del presupuesto (ella y su familia), es la diputada local Emma Rivera Camacho, que también podría ser considerada como precandidata, dicen que a la diputación federal. En tanto sus hermanos, esposo y nueras (de ella y hermanos) pretenderían integrarse en la planilla a la alcaldía o fórmula a alguna diputación.
Otro que ha levantado la mano para decir “yo sí quiero”, es el ex presidente Juan Carlos Campos Ponce, proyecto impulsado por el equipo del Senador Raúl Morón Orozco (si no lo apoyan, no se oponen), quien se manifestó listo para contender nuevamente por la presidencia municipal de Zitácuaro.
Intrepidez que fue severamente cuestionada por los cibernautas, que le conceden seriedad a la declaración y no analizan que se trata de una estrategia muy usada: de anotarse para estar en las negociaciones y algo pescar, alguna regiduría para la hermana, el cuñado, chamba en la administración estatal o municipal, dinero por declinar o adherirse a otro proyecto, por guardar silencio o hacer el trabajo sucio en contra de otros aspirantes… entre otras prácticas comunes, en las que todos los apuntados ganan, y pierde el que juega limpio, el honrado y decente, que normalmente no participa de esos menesteres.
En el PRD el candidato podría ser Octavio Ocampo Córdova, según acuerdo con el gobernador Ramírez Bedolla, quien hace compromisos con todos… siempre y cuando no traigan la marca de Morón… Octavio y el gobernador pretenderían repetir la “hazaña” de Irimbo, donde bajo esos convenios impusieron presidenta municipal con las siglas del PRD, pero con la colaboración del gobierno del estado y su partido (Morena). Por cierto, muy cuestionado el gobierno de Irimbo, al que se le augura un final complicado.
En el PRI, partido otrora invencible, traen serios problemas de sobrevivencia, la militancia y membresía han disminuido radicalmente, aun cuando es el único partido político que está manejando un convincente discurso opositor, el que, en ocasiones, contrasta con los hechos. Pero, en Michoacán, Guillermo Valencia Reyes, dirigente estatal, intenta ser congruente ente la retórica y la lucha ciudadana, encabezando denuncias de la sociedad y exigiendo el restablecimiento de la paz a través de la aplicación de la ley… pero el estigma de su alianza con el gobernador y el hoy Fiscal General del Estado, en la elección pasada en Morelia, le sigue afectando, restándole certidumbre a su perorata.
En Zitácuaro el PRI anda en la observación de “talentos”, revisando que perfiles pudiesen resultar competitivos, en un partido donde hace algunos años los aspirantes hasta se mataban por la nominación. Hoy, nadie que merezca la pena quiere representarlo, sólo los negociadores, los que lucran con las candidaturas.
La táctica de Guillermo Valencia ha sido la de integrar liderazgos ciudadanos, con ascendencia en el activismo social, como lo es Raúl Ocelotl Vilchis, presidente del comité municipal del PRI en Zitácuaro, un buen hombre, activista incansable y comunicador aguerrido, repudiado por muchos -especialmente funcionarios extorsionadores y corruptos- y utilizado por otros, que tienen necesidad de ser apoyados por él; pero una vez resuelto el problema, olvidan el gesto solidario. Por eso una cosa es el activismo social y una muy diferente la actividad política y electoral.
En la primera, el ciudadano te busca porque te necesita y reniega de ti una vez que le resolviste la necesidad o ayudaste a solucionar su problema. Mientras que, en la actividad política y electoral te buscan y te siguen por dinero; dándoles lo que quieren también se alejan, sólo quedan los que buscan hueso. Por eso el apoyo se les da para que vayan a los mítines y hacer creer que se tiene liderazgo, y para que vayan a votar por ti. En este caso el dinero se da a los movilizadores para el traslado, la torta y el refresco y posteriormente, una vez que demuestran por quien votaron, el efectivo. Así funciona y seguirá funcionando.
Raúl Ocelot es hábil, utiliza con destreza su portal “El Respeto al Derecho Ajeno es la Paz”, denunciando injusticias y ayudando a víctimas del quehacer torcido de funcionarios chuecos. Es bueno en lo que hace, pero carece de experiencia en el ámbito político y electoral. Su carácter frontal le dificulta tender puentes de interlocución con los buenos y leales priistas, para fortalecer al partido (los malos ya se fueron a Morena, desde donde siguen incrustados dominando). Si logra la conjunción entre sus seguidores y los priistas de cepa, las posibilidades de éxito crecerán; pero antes debe entender que quienes le manifiestan apoyo como activista, difícilmente estarán con él en la ruta electoral. Donde los priistas de convicción sí estarán presentes, trabajando con conocimiento, disciplina y organización.
En el PAN, lo poco que queda de militancia no ha podido cohesionarse, sigue la fractura, ahora con el pretexto de los aspirantes al cargo de presidente del comité municipal, donde Víctor Manuel Torres Morales tomó protesta para encabezar dicha responsabilidad. Una fracción de este partido (ante la ausencia de militantes honorables que quieran participar), simpatiza con la idea de impulsar la postulación de J. Dolores García Arellano como su candidato a la presidencia municipal. En posible alianza con Movimiento Ciudadano.
Propuesta que no ha sido aceptada por panistas de arraigo, que cuestionan la manera en que “El Ingeniero Lolo” ha financiado campañas en diferentes partidos y a distintos personajes, para obtener cuantiosos beneficios financieros y control administrativo.
En el Partido Verde Ecologista de México se ha signado -el pasado miércoles 28 de enero- un acuerdo nacional para “mantener, fortalecer y profundizar la coalición rumbo al 2027, de la alianza Morena-PT-PVEM”. Pero esa alianza es nada más para las gubernaturas y diputaciones federales en disputa en 2027. Lo demás, las diputaciones locales y planillas de los ayuntamientos, se definirá de acuerdo a las condiciones de cada estado. Así que, en Zitácuaro, el PVEM podría ir con candidatos propios o en alianza con otros partidos (no necesariamente con Morena y PT).
Por lo pronto, la diputada local suplente, Karen Sánchez, trabaja intensamente con el propósito de ser considerada por su partido, para la alcaldía o encabezar la formula a la diputación local. Sin percibirse por el momento a alguien más, al interior de sus filas partidarias.
Con las experiencias obtenidas con los gobiernos de la Cuarta transformación, resulta ingenuo creer que la vía electoral es la solución al grave problema de corrupción que azota a la población y que fomenta la inseguridad y violencia. Menos confianza existe al constatar que la mayoría de aspirantes a cargos de elección popular son vividores natos, no sólo de los bienes públicos, incluso de sus mujeres y familia. Además de colaboradores y cómplices activos, o por omisión, de los grupos generadores de violencia. Esto, es del dominio público, el electorado lo sabe y se presta a la perversión.