Por Salatiel Arroyo
Con la designación del Fiscal General del Estado con licencia, Carlos Torres Piña, como Coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Michoacán, el partido Morena ha definido al virtual candidato a la gubernatura del Estado, en medio del desconsuelo, decepción y frustración, especialmente entre la tropa, los militantes, seguidores y operadores de “abajo”, los de a pie, los que casi siempre son usados y desechados. Porque los actores principales, los “lideres”, regresarán a sus curules de representación popular: en el Senado de la república dos de ellos, a la cámara de diputados del congreso del estado otra, uno más a la legislatura federal, a sus trabajos en el gabinete dos más… excepto Ana Lilia Guillén, la menos cuestionada, seguramente por ser la única que no está succionando del presupuesto público.
Incluso, el consentido de la presidenta Claudia Sheinbaum podría ser “consolado” con el nombramiento como titular de la Secretaría de Educación Pública, para terminar de hundir en la ignorancia, el atraso académico y oscurantismo a los futuros ciudadanos de la patria. Pues, con los recientes resultados de la prueba Pisa de la OCDE se ha demostrado el profundo rezago educativo en México en los últimos años, como si el propósito de la SEP fuera acabar con el conocimiento, la capacidad de reflexión y análisis de los mexicanos y con esa ignorancia volver a ganar la presidencia de la república en 2030. Ya que, es de todos sabido que a la clase política lo único que le interesa es acumular bienes materiales, poder y dinero, y si el dinero es ajeno, más atractivo les resulta.
Por lo pronto, Torres Piña ya es el futuro candidato; pero, “del plato a la boca se cae la sopa” (pregúntenle a Raúl Morón) y los “aspirantes” tienen hasta enero para “tumbarle” la coordinación y ochos meses para “bajarlo” de la candidatura. No obstante, ha superado tres reglas elementales y podría seguir evadiendo más.
La primera regla que ha violado, es la transgresión a la autonomía de la Fiscalía General del Estado, donde es el titular… con licencia, pero titular aún. Luego entonces, sigue siendo Fiscal, con estructura humana en todo el territorio estatal y recursos materiales a su disposición a través del “encargado del despacho”, impuesto y controlado por él. Usó a la institución para la auto promoción e imposición de sus pretensiones electorales, realizando en todo momento una competencia desleal, no sólo con sus compañeros de partido y militantes, si no en perjuicio de la democracia, la legalidad, legitimidad e intereses colectivos.
La otra norma superada, es la que “ningún gobernador hereda el cargo”, y Alfredo Ramírez Bedolla lo ha hecho… al menos -por el momento- ha heredado la Coordinación. Demostrando ser un pésimo gobernador, pero hábil operador, y ¿Quién no lo sería disponiendo a su arbitrio de inagotables recursos públicos y posible alianza con los poderes fácticos?
También, el Fiscal con licencia, podría convertirse en el primer candidato a gobernador que jamás ha ganado una elección directamente en las urnas, pues los cargos de representación popular que ha ostentado fueron adquiridos por la vía plurinominal y, de ser ratificado como abanderado, se enfrentaría a quien no ha perdido ninguna contienda electoral. Incluso derrotó al propio Torres Piña hace menos de tres años, en la contienda por la presidencia municipal de la capital del estado (Morelia), aun con la alianza y operación del PRI a su favor.
SUMISIÓN EN LOS PRIVILEGIADOS, REBELDÍA EN LOS “DE ABAJO”
Ahora bien, algunos políticos opositores y ciudadanos que añoran cambio de régimen, podrán estar apostando a una posible desbandada de “liderazgos” en las filas de Morena, impulsada por los aspirantes perdedores en el proceso electivo interno. Lamento decirles que eso difícilmente sucederá, pues todos ellos se encuentran en zona cómoda, disfrutando de los privilegios que antes condenaban y no dejarán Senadurías, diputaciones (federal y local), mucho menos Secretarías de Estado, con sus respectivos abultados sueldos y jugosos negocios, pero sobre todo protección e impunidad a sus fechorías, como para emprender una lucha por la legalidad, la democracia y contra la imposición.
Eso no pasará, puede más el hambre de permanecer en el poder y amasar dinero, que las convicciones y la dignidad. Aunque sí, desde las sombras realizarán esfuerzos para que se le caiga la nominación a Torres Piña, aunque hayan recibido ofertas de ser incluidos y las hubieren aceptado. Lo difícil será convencer a la tropa, los seguidores honestos y congruentes, los que sí creyeron en el discurso crítico, en ocasiones infamante, en contra del gobernador y sus “corcholatas”.
La operación “cicatriz” no será sencilla para Torres Piña, podrá convencer con la ayuda de la cúpula del gobierno federal y el apoyo de su jefe político, Alfredo Ramírez Bedolla, a los aspirantes derrotados, pero difícilmente a los seguidores de estos, los que no tienen nada que perder, pues hasta las esperanzas les han arrebatado. Sin embargo, con el deterioro que está hundiendo a Grecia Quiroz como posible candidata independiente, no tendrán para donde irse… pero sí pueden constituir un frente ciudadano crítico.
Precisamente entre las huestes de Raúl Moró es donde se ubican seguidores y militantes ideológicamente puros, izquierdistas de cepa, que serán difíciles de convencer con promesas vacías, de carácter material. Pues hay quienes todavía creen en una transformación real y esa no la verán en ninguno de los posibles candidatos partidistas (Carlos Torres Piña y Alfonso Martínez Alcázar), por ser considerados -ambos- parte de la oligarquía política al servicio de las mafias de siempre.
GOBERNADORES IMPUSIERON COORDINADORES
Más difícil resultará la “reconciliación” de confirmarse que efectivamente se trató de una imposición de Alfredo Ramírez Bedolla, sobre el liderazgo presidencial de Claudia Sheinbaum, pues ha trascendido entre las élites nacionales de Morena, PT y PVEM que un grupo de gobernadores morenistas, entre ellos el de Michoacán, amagaron a la dirigencia nacional del partido con replegarse, para no sacar adelante las elecciones en sus respectivas entidades federativas, si sus “corcholatas”, propuestas e hijos putativos no quedaban encaminados a las candidaturas.
Al respecto, se ha afirmado que la presidenta Claudia Sheinbaum no se involucró en el proceso, a pesar de tener simpatía por quienes fueron sus operadores políticos cercanos en su campaña presidencial, como Raúl Morón Orozco, en Michoacán, y Ulises Mejía, en Zacatecas. Se ha informado así mismo, que los gobernadores de Michoacán, Colima, Campeche, Quintana Roo y Zacatecas se salieron con “suya”, al imponer como Coordinadores y aspirantes a sucederlos a personajes que han crecido bajo su protección y promoción.
DONALD TRUMP ALIADO DE ASPIRANTES PERDEDORES
Sin embargo, todavía no hay nada definido… según los manifestado por el Senador Félix Salgado Macedonio, aspirante a suceder a su hija en la gubernatura de Guerrero, la decisión definitiva podría prolongarse hasta enero del 2027 y desde aquí hasta entonces podrían ocurrir muchas cosas, maquinadas desde las entrañas del partido, para tumbar las Coordinaciones y hasta las candidaturas, después de esa fecha. Pues, se ha demostrado que, si en algún partido existe la simulación, deslealtades y traiciones, es en Morena y sus aliados. Son capaces de ir a buscar a Donald Trump para llevar expedientes e informes de sus correligionarios, con tal de quitarlos de en medio.
Y el injerencista está ávido de eso, de traidores que quieran ser informantes, y de estos abundan en Morena, mínimo tres (incluido un General del ejército mexicano) ya fueron a entregar el “cuerpo” y solo ellos saben que más. Eso de “poner el pecho a las balas del ejército invasor” es solo retórica de desquiciados mentales, que se escudan en la palabrería y envían a los ingenuos por delante, como “carne de cañón”, mientras ellos disfrutan de abultadas remuneraciones como representantes populares.
Pero bueno, ya tendrán la oportunidad de demostrar lo patriotas que son, y más temprano que tarde, exigiendo que los traidores que han pisoteado las leyes del país y ultrajado la libertad, patrimonio e integridad de los mexicanos, y puesto en riesgo la soberanía nacional, sean sancionados. Aunque ellos -los políticos de Morena- le apuestan a que los amagos del gobierno norteamericano se apacigüen a partir del mes de noviembre, con las elecciones a mitad del mandato, las cuales definirán el control del Congreso y modificarán el cálculo político de la administración Trump.
Minimizan que la CIA permanece más allá de los periodos de gobierno (y que a Trump todavía le quedan algunos años al frente de la administración) y a diferencia de los cargos políticos elegidos por el voto popular, la CIA es una agencia federal permanente y la inmensa mayoría de sus empleados son funcionarios de carrera que mantienen sus puestos independientemente del partido político que ocupe la Casa Blanca, aunque el director es nombrado por el presidente. Esa continuidad está diseñada para garantizar que la recopilación de inteligencia y la seguridad nacional no se vean interrumpidas por los ciclos electorales.
LOS CAMBIOS POLÍTICOS QUE SE VIENEN
Algunos políticos de ZITÁCUARO y la región, particularmente priistas y silvanistas, se integraron al proyecto de Raúl Morón pretendiendo candidaturas u oportunidad de incorporarse a la nómina, pues no saben subsistir fuera del presupuesto público. Entre ellos y ellas, la más perfilada a la nominación por la presidencia municipal era la diputada federal Mary Carmen Bernal Martínez, quien ahora deberá buscar posición plurinominal, pues, de resultar cierto que se ha impuesto la voluntad de Ramírez Bedolla en la designación del Coordinador estatal, dudo que el gobernador les deje espacio alguno a los Moronistas, pues Raúl ya está pagado con la Senaduría por tres años más, la amistad de la presidenta y posiblemente la Secretaría de Educación Pública, donde podrá acomodar a sus cercanos (familia, socios, compadres y al “Jarocho”)… y seguir haciendo lo que les gusta: billetes.
El gobernador y Torres Piña, con la arrogancia que traen, incrementada con el “triunfo” de su socio, amigo y aliado, no se apoyarán en personajes de dudosa lealtad (sumisión) e incierto liderazgo. Buscarán imponer candidatos a diputados y ayuntamientos afines y con mayor voto cautivo demostrable, y en Zitácuaro acaba de recibir una muestra, durante la presentación de su Quinto Informe de Gobierno, precisamente el día y momento de la definición de Carlos Torres Piña como Coordinador.
“Haiga sido, como haiga sido”, con acarreo y compra de voluntades, pero el Teatro Juárez lució abarrotado y a él se le vio satisfecho y, aunque a muchos no nos guste, todo le está resultando favorable, por el momento.