El legado de la Madre Teresa de Calcuta en México

Comparte la noticia:

Por: Salvador Hurtado

Existen diversas versiones sobre la primera visita de la Madre Teresa de Calcuta a México. Nos dimos a la tarea de indagar cual sería la versión más tangible consultando a  historiadores y se nos recomendó considerar el tema a través de las reseñas abreviadas por el comunicador Guillermo C. Aguilera Premio Nacional de Periodismo 1982, asegurando sería el más veras debido a que muchos otros omitían algunos nombres por no cargar con críticas de políticos frustrados.

En sus apuntes Aguilera narra que en 1975 el entonces presidente de México Luis Echeverría Alvares, mando llamar a la residencia de los pinos a una humilde monja Yugoeslava que había llegado al país enviada por el Vaticano a la conferencia del Año Internacional de la Mujer. La religiosa, Agnes Gonxha Bojaxhiu, conocida como Madre Teresa, la cual dirigía una pequeña orden fundada por ella misma tres décadas atrás, la Congregación de las Misioneras de la Caridad, encomendada para dar ayuda a los pobres de la India, según los más pobres del mundo.

-En este país también hay muchos pobres muy pobres- dijo el gobernante a la religiosa y mando construir una casa en el barrio de la Magnolia, frente a la barranca de la Morena y cerca de uno de los más sórdidos tiraderos de basura del Distrito Federal, ahora CDMX convertidos posteriormente en lo que ahora es el centro comercial Santa Fe, la cual atienden las misioneras.

Cuatro años más tarde, la Madre Teresa recibió el premio Novel de la Paz, y su congregación se ha extendido a casi todos los países más pobres del mundo, como Ceylán (antiguo nombre del país insular de Sri Lanka, ubicado en el sur de Asia), Tanzania y Jordania, así como las zonas pobres de algunos países relativamente ricos como Italia y Australia entre otros.

Las misioneras de la Caridad ya suman 4 mil, repartidas en más de 110 países. En México hay 100 monjas (al menos la mitad de ellas  proceden de la India) repartidas en varias ciudades. Viven en casa llamadas Hogares de la Paz y la Alegría, profesan votos de pobreza, castidad, obediencia y compromiso de servir sin descanso a los más necesitados, aunque provienen de distintos países, su idioma oficial es el inglés y han adoptado un habito inspirado en el sari tradicional del India.

Hija de campesinos pobres, la futura Madre Teresa nació en Yugoeslavia un 26 de agosto de 1910, sintió el llamado de su vocación cuando era estudiante quinceañera al escuchar la lectura de entusiastas cartas de un antiguo profesor, misionero jesuita que había sido enviado a la India sin olvidar a sus alumnos Yugoeslavos. Para poder ir a la india como misionera, Agnes ingreso a los 18 años de edad a la orden de las Monjas de Loreto, una congregación Irlandesa donde adopto el nombre de Teresa, en honor de Santa Teresita del Niño Jesús, canonizada en 1927.

Niños abandonados y medio muertos en los tiraderos de basura; ancianos desamparados sin familia, enfermos desahuciados que rechazan hospitales; débiles mentales que ni siquiera saben su propio nombre, constituyen el material humano que atienden esas monjas. Los recursos de la congregación provienen exclusivamente de donativos espontáneos, porque las misioneras tienen por norma, no pedir, no realizar colectas, rifas ni fie3stas con fines benéficos, y ni siquiera hacer publicidad a su obra para atraer personas interesadas en ayudar.

En México, colaboradores espontáneos concurren al menos una vez por semana a trabajar con las monjas; desde choferes de taxi y policías de crucero hasta banqueros y niñas de alta sociedad. ¿Qué sienten los protegidos, que experimentan los bienhechores?. Tal vez, en el fondo, la misma sensación; que mientras haya gente capaz de dar y recibir amor, el mundo no estará totalmente perdido. Durante las décadas de 1980 y 1990, la Madre Teresa regresó al país en repetidas ocasiones para recorrer colonias pobres y visitar distintos estados como Baja California, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

La participación y presencia de la Madre Teresa de Calcuta en México significó la implantación de su obra de caridad y un llamado a la solidaridad con los sectores más vulnerables del país. Recorrió zonas marginadas y cárceles para conocer las carencias de la población. Se movilizaba en la ciudad como cualquier otra persona, acompañada de un grupo de hermanas de su Orden. La Casas Hogar Paz y Alegría siguen activas y operando. En ellas, religiosas de las Misioneras de la Caridad, voluntarios y colaboradoras atienden de forma integral a un gran número de personas vulnerables.

Así razonaba la Madre Teresa quien tras dedicar su vida a los necesitados, un día vio que la muerte estaba cerca (padecía una vieja dolencia cardiaca). Entonces comenzó a pedir ser relevada en su cargo de superiora de la congregación religiosa. Cuando en 1989  la candidata a santa cayó enferma por segunda vez, solicito al papa su retirada y este se la concedió.

La madre Teresa murió el 5 de septiembre de 1997, a los 87 años (de un paro cardiaco, agravado por problemas artríticos y varias complicaciones) cuando preparaba una misa para la recientemente fallecida Diana de Gales. Durante esos cinco días de diferencia que separan la muerte de Lady Di y de la Madre Teresa de Calcuta, la religiosa quiso preparar una eucaristía en honor a su amiga Diana. Paró su agenda para poder viajar a Londres y asistir al funeral, pero su salud se lo impidió. A pesar de que Diana se había declarado públicamente protestante,fue enterrada con el rosario católico que previamente le había regalado su amiga la Madre Teresa en uno de sus encuentros.

En su funeral como el de un jefe de estado, desfilaron lanceros bengalíes, fusileros gurkas, helicópteros, presidentes, primeros ministros y reinas. La comitiva que conducía el cadáver de la Madre Teresa dentro de un féretro descubierto y sobre el mismo armón de artillería que en 1949 llevara los restos de Gandhi a su pira funeraria, recorrió las calles centrales de Calcuta. La multitud agolpada tras las barreras de bambú puestas en el borde de aceras se limitó a mirar en silencio.

Ante la Casa de la Madre –El cuartel general de las Misioneras en Calcuta- en cuyo patio central y en la más absoluta intimidad fue enterrada la fundadora de la orden, los soldados gurkas dispararon sus fusiles para marcar el fin de un funeral que duro 6 horas.

El milagro necesario para su beatificación como “señal de su llegada al paraíso”, en opinión de algunos ocurrió; que en un país de mayoría hindú, con fuertes componentes musulmanes y budistas, haya tributado solemnes funerales de Estado a una monja católica (los católicos son “una gota de agua” (tiene un profundo significado espiritual y cultural, asociándose principalmente a lo divino en los templos en la India).     

Salir de la versión móvil