Julio rebasó los cien homicidios en Michoacán; Morelia, el municipio con más casos

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Sergio Cortés Eslava

En el mes siete del año, en julio, la violencia homicida dejó al menos 106 personas sin vida, entre ellas doce mujeres, policías, militares, menores de edad; en el territorio michoacano, hubo desmembrados, decapitados, destrozados por narco minas, abatidos en enfrentamientos, todo ello que pinta fielmente la realidad que se vive día a día y que el gobierno estatal no quiere ver, no quiere reconocer, una realidad que quiere ocultar.

En el séptimo mes del año, como en otros de este 2026, los homicidios se registraron en al menos 28 municipios, pero cuatro de ellos concentraron poco más del 50 por ciento de los casos: Morelia, Apatzingán, Uruapan y Zamora.

Así, Morelia ocupó el primer lugar estatal en asesinatos, con 23 casos; después Apatzingán con 15; Uruapan con 13 y Zamora 12.

Otros municipios que también contabilizaron homicidios, fueron de más a menos, Álvaro Obregón (5), Cotija (5), Parácuaro (4), Arteaga (3), Jacona (3), Salvador Escalante (2), Tacámbaro (2).

En los siguientes municipios, por lo menos ocurrió un asesinato: Buenavista, Paracho, Tarímbaro, Erongarícuaro, Huetamo, Irimbo, Zinapécuaro, Tangancícuaro, Madero, Turicato, Lázaro Cárdenas, Tepalcatepec, Taretan, Tancítaro, Pátzcuaro, Epitacio Huerta, Coalcomán.

Casos múltiples

En el mes que se ocupa, en diversos hechos se cometieron seis homicidios múltiples que dejaron al menos 20 víctimas mortales.

De los casos más relevantes, destacó el ocurrido en Apatzingán el 15 de julio cuando cinco personas fueron halladas ejecutadas, tres de ella desmembradas.

Ese día, los medios de información destacaron que cerca de las 21:00 horas fue asesinado a balazos un individuo de apodo “El Chema”; ya en la madrugada del 16, sobre la calle Praxedes Guerrero, en la colonia Aviación, tiraron los cuerpos de dos hombres completamente mutilados, que estaban en bolsas negras de plástico. Ambos tenían entre 25 y 30 años de edad.

Ya por la mañana, alrededor de las 09:00 horas, las autoridades recibieron el reporte del hallazgo de otro cuerpo mutilado, ahora en la calle Ponciano Arriaga de la colonia Morelos, mientras, casi en forma simultánea, abandonaban otro cadáver, atado de pies y manos y con visibles huellas de tortura, en la comunidad de La Presa del Rosario. Horas después, las autoridades informaron que al menos dos de los cuerpos habían sido identificados; respondían a los nombres de Rafael N y Yavet C, ambos de 17 años de edad y vecinos de la colonia Lázaro Cárdenas.

El 22 de julio en Morelia, se registró un ataque armado en contra de una “cachimba” ubicada en la Central de Abastos; los sicarios utilizaron Ak-47, AR-15 .223 y .9 milímetros y dispararon en más de 50 ocasiones; los hechos ocurrieron alrededor de las 15:00 horas, en la esquina que forman las calles Ing. Lauro Gallardo y Lic. Natalio Vázquez Pallares de la colonia Elías Pérez Avalos.

Por testigos de los hechos, se supo que al menos tres sujetos fuertemente armados, llegaron al sitio de referencia y abrieron fuego contra las personas que se encontraban en la cachimba localizada en la Bodega número 180, en donde también se alquilaban máquinas tragamonedas; ahí quedaron los cuerpos sin vida de un hombre y una mujer, mientras que un tercer hombre fue localizado debajo de una camioneta.

Otros asesinatos múltiples

El 11 de julio se registró un ataque armado durante un velorio dejó al menos tres personas fallecidas, entre ellas un menor de 12 años de edad, en la localidad de Tzintzimeo, perteneciente al municipio de Álvaro Obregón, en las cercanías del aeropuerto de Morelia. Los fallecidos fueron identificados como Cristopher Cairo, de 12 años de edad, Diego Enrique, de 25 años y Raúl S., de 75 años de edad.

Ese mismo día 11, pero en Morelia, tres hombres fueron asesinados tras ser atacados a balazos al interior de un domicilio ubicado en la comunidad de Arroyo Colorado, en la Tenencia de Santiago Undameo.

El domingo 12 de julio en el municipio de Arteaga, un enfrentamiento entre integrantes de grupos delictivos, dejó un saldo tres hombres armados fallecidos sobre la carretera Arteaga-Tumbiscatío, a la altura del sitio conocido como El Invernadero. En el sitio el Ejército aseguró varios vehículos con múltiples impactos de bala, entre ellos una camioneta GMC Sierra color blanco, dos Jeep Wrangler, uno negro con detalles en rojo y otro rojo, además de una camioneta tipo pickup roja y varias armas y equipo táctico.

El 30 de julio en Cotija, tres presuntos pistoleros del Cártel Jalisco Nueva Generación, fueron abatidos al enfrentarse contra personal de Fuerzas Federales, en una zona rural del municipio; tras el tiroteo, las autoridades aseguraron armamento y vehículos.

Otros casos

El 1 de julio, pobladores de la comunidad de la zona rural del municipio de Apatzingán, hallaron un cuerpo desmembrado a un costado de la carretera que conecta de Loma de Los Hoyos a Presa del Rosario; el finado fue identificado como Ramón Alejandro de 42 años de edad, de ocupación campesino y vecino de la comunidad de Loma de Los Hoyos.

El 2 de julio la Fiscalía estatal informó de la detención de un adolescente de 15 años de edad, investigado por su probable responsabilidad en el homicidio de otro menor de edad en el municipio de Zamora.

De este caso se supo que el hecho fue en un fraccionamiento donde el adolescente identificado con las iniciales J.A.N. presuntamente accionó un arma de fuego contra otras dos personas menores de edad, provocando la muerte de una de ellas y lesiones a la otra.

También el 2 de julio otra vez en Apatzingán, un hombre sin identificar fue localizado sin vida sobre la avenida Cuautla, en la colonia El Varillero; la víctima presentaba diversas lesiones, presuntamente provocadas por un artefacto explosivo. La víctima tenía entre 40 y 45 años de edad, quien se encontraba desnudo y boca abajo; además, presentaba lesiones en las extremidades, abdomen y cabeza, aparentemente ocasionadas por un explosivo.

El 5 de julio, después de concluir su jornada laboral, el policía municipal Rodolfo fue atacado a balazos cuando conducía su camioneta particular en la colonia Lázaro Cárdenas, ubicada en el municipio de Apatzingán; el oficial quedó gravemente herido y posteriormente falleció en el Hospital del ISSSTE.

El 8 de julio en el municipio de Uruapan, el conductor del servicio de taxi, perteneciente a la organización «Cascada», fue asesinado por sujetos armados que se desplazaban a bordo de una motocicleta en el Fraccionamiento Los Viñedos, al poniente de la ciudad; fue identificado como Jorge Luis R. A., de 48 años de edad.

El 13 de julio otra vez en Uruapan, un hombre y una mujer que viajaban en una motocicleta, fueron ejecutados en la colonia Rubén Jaramillo, al poniente de la ciudad.

También el 13 de julio pero en Zamora, el cuerpo sin vida de un muchacho que presentaba huellas de violencia, fue localizado tirado entre unos sembradíos de maíz, en la periferia del municipio; fue identificado como Luis Ernesto M., C., de 17 años de edad, quien tenía su domicilio en el Fraccionamiento Acanto II y presenta un impacto de bala en la cabeza.

El 15 de julio de nueva cuenta en Zamora, en un inmueble de la colonia Revolución, las autoridades localizaron los cuerpos putrefactos y enterrados de una pareja; en ese mismo domicilio, el pasado 2 de julio fue hallado el cadáver degollado de un joven de 19 años de edad.

El 16 de julio en Morelia, fueron hallados los cuerpos de un hombre y una mujer, ambos en avanzado estado de putrefacción y con la cabeza cubierta con cinta adhesiva; estaban dentro de una fosa en un predio cerril cercano a la colonia Puerto de Buenavista.

El 18 de julio, un hombre fue hallado asesinado en una brecha de terracería a un costado de la carretera Jacona-Los Reyes; fue reclamado e identificado por sus familiares como elemento de la Guardia Nacional de nombre de Adrián M., de 25 años de edad, quien a decir de sus seres queridos, era originario del Estado de México y se desempeñaba como oficial activo de la citada corporación federal.

El 19 de julio en Morelia, fue hallado sin vida a la orilla de un camino rústico cerca de la población de Cuanajillo del Toro, Luis B., empresario de bares en la capital michoacana, quien estaba desaparecido.

El 22 de julio en Lázaro Cárdenas, a un hombre que andando en la sierra, le explotó una mina y perdió la vida al desangrarse cuando el artefacto explosivo le amputó sus dos piernas; fue identificado como Santiago G. M., de 42 años de edad, originario de Tecpan de Galeana, Guerrero.

El 25 de julio, fueron localizados restos humanos en la vía pública de la colonia Balcones de Morelia, en la zona sur de la capital michoacana; de acuerdo con los primeros informes, una denuncia ciudadana fue la que alertó a las autoridades sobre la presencia de un pie izquierdo a un costado del borde del río, que cruza la calle Margarita Maza de Juárez, a un lado de las canchas. Más tarde en la misma colonia, fue localizado un brazo humano cercenado y en estado de descomposición, en las aguas del Río Grande de Morelia.

El 28 de julio en Epitacio Huerta, con huellas de torturad, decapitado, atado de manos y pies y envuelto en una cobija, localizaron a un hombre en un camino de terracería de esa localidad, en las inmediaciones de la Ex Hacienda San Miguel, con dirección a la carretera Epitacio Huerta – Contepec; se supo que se trataba de un hombre de entre 25 y 30 años de edad.

El 29 de julio en Coalcomán, fue hallado el cadáver de un hombre con visibles huellas de violencia y con grilletes en las manos; fue identificado como Francisco Javier S. F., de aproximadamente 40 años de edad.

El 29 de julio fue hallado el cuerpo desmembrado de una mujer, en la colonia Balcones de Morelia; la víctima respondía al nombre de Roxana A., de 37 años de edad, quien fue reconocida el 4 de julio por sus familiares.

El 29 de julio fue encontrado sin vida un elemento de la Policía Municipal de Nuevo San Juan Parangaricutiro, quien además se desempeñaba como paramédico voluntario; había sido reportado como desaparecido.

El 30 de julio, un tabasqueño, originario del municipio de Macuspana, fue ultimado de un balazo en la comunidad de El Progreso, perteneciente a la región de Tacámbaro; el occiso respondía al nombre de Carlos Alberto, de aproximadamente 36 años de edad, quien había desertado del 30 Batallón de Infantería, situado en el municipio de Apatzingán.

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