Sinopsis política/Gobiernos municipales en peligro

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urante el inicio de semana se difundió un video del interrogatorio a un menor (dijo tener 17 años de edad) que, esposado y con un disparo de arma de fuego en la rodilla, manifestaba ser pistolero de una organización delictiva que opera en la región oriente de Michoacán y municipios limítrofes a la capital del estado. El adolescente declaró que fue reclutado cuando apenas contaba entre 15 y 16 años de edad y en su breve existencia ya había participado en secuestros, extorsiones, enfrentamientos con grupos antagónicos y arrebatado vidas, incluso de personas inocentes… ¿Y los padres? ¿Y los grupos religiosos cultivadores de valores y rescatadores de almas? ¿Y la sociedad? ¿Y el gobierno y sus programas para combatir las causas de la violencia?

Bien, gracias. Algunos erigidos en jueces y otros emulando a ser Dios… pero no en su amor, justicia y bondad… si no deseando (unos) y pronosticando (otros) la muerte del adolescente, víctima de la corrupción y dejadez del gobierno, el fracaso del clero (con todas sus sectas, corrientes y doctrinas) y la degradación de la sociedad. Tanto que ladran que: “con los niños no” ¡Farsantes!

Esto, es reflejo inequívoco de lo decadente que nos encontramos como seres humanos, dando siempre prioridad al tener, antes que al ser. Llenos de arrogancia y egolatría. Empezando por nuestros líderes políticos, que se suponen deben ser ejemplo de pulcritud.

Precisamente al referirse a la clase política dominante, el joven expuso graves declaraciones que deben ser investigadas y aclaradas por las autoridades respectivas -sin simulaciones, ni justificaciones, como acostumbran- vinculando a damas, que fungen como presidentas en ayuntamientos de la región oriente, con determinada organización delictiva. Aunque no afirmó que exista colaboración, sólo que le consta que se reunieron con cabecillas. Ignorándose si fue por voluntad propia o forzadas.

A los que sí echó de cabeza, es a los mandos policiacos, municipales y estatales. Lo que no resulta extraño y, aunque no aportó pruebas, sólo su testimonio, no se duda (raro sería que fueran decentes, honestos). Tal vez a esa declaración se deba la reacción inmediata del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, intentando “deslindarse”, marcar distancia con las corporaciones a su servicio, proponiendo la desaparición de la policía municipal, para “evitar vinculación con grupos criminales” y que la Guardia Nacional asuma funciones de Policía Nacional. Aseguró el mandatario, acusado de proteger con la investidura de gobernador a células delictivas y de ser omiso en el cumplimiento de la ley, cuando así conviene a sus intereses, de sus socios y aliados, como el particular caso de Ignacio Mendoza Jiménez, ex coordinador del sistema penitenciario de Michoacán y protegido de la familia Cárdenas, señalado de colusión con criminales, hacer negocio con los presos, privación de la libertad y tortura.

No obstante, la propuesta de Ramírez Bedolla es buena y urgente la necesidad de aplicar la ley, para combatir y eliminar esas malas prácticas, que se han normalizado. Así como reconocer -por parte del gobernador- que los policías municipales extorsionan a sus propios jefes: los presidentes municipales. Resultando excepcional el municipio y gobierno estatal donde no existe infiltración, vínculos y colaboración. La mayoría de los mandos municipales y estatales se encuentran al servicio de los capos regionales; pero, ¿Qué asegura que no esté sucediendo lo mismo con los Secretarios de Estado de la Nación? Sí hasta los gobernadores se encuentran coludidos y el ejecutivo federal es la principal defensora de los criminales, de “cuello blanco” y conciencia negra.

No defiendo a las (o los) presidentas municipales que pudiesen estar colaborando con organizaciones delictivas, porque siempre han poseído el libre albedrio -para involucrarse o no- y la opción de la renuncia al cargo, a cambio de seguridad y tranquilidad; pero -algun@s- por ansias de dinero, poder y “fama” hasta buscan a los “malosos” para que los apoyen desde las precampañas y les “quiten piedras del camino”, eliminando o “convenciendo” a los contendientes fuertes de no participar o retirarse de la competencia.

Sin embargo, las y los presidentes municipales son en ocasiones también víctimas… Y si intentan rebelarse en contra de los criminales, proveedores de dinero y control territorial para el gobierno y su partido (Morena), sucede lo que a Carlos Manzo Rodríguez: simplemente se les asesina y jamás se dará con los verdaderos autores intelectuales, ni se conocerá el auténtico móvil del crimen.

En cuanto a las damas señaladas, no deben preocuparse; primero, no hay pruebas incriminatorias, sólo la versión de un infractor de la ley; segundo, si son del partido en el poder, se aplicará en todo momento la máxima juarista: “A los amigos justicia y gracia, a los enemigos la ley a secas”. Si son de oposición, ahí si deben inquietarse, pues se les podría castigar de manera ejemplar, para que sirvan de muestra y alardear que también los presidentes municipales son encarcelados por corrupción; como acaba de suceder, con el primer ex gobernador opositor en la historia del país, Ernesto Ruffo Appel (hoy “Erensto N”), aprehendido por tráfico de huachicol, cuando se creía que primero caerían los narco gobernadores de Morena o el ex Secretario de Marina, tal vez Adán Augusto de la Barredora o Andy López Beltrán del cártel de Palenque… pero ellos son intocables. Además, el país todavía tiene muchos recursos para saquear. El gran “pecado” o peor delito de Ernesto N, fue no haberse afiliado a Morena, y pagará las consecuencias.

Pero, sí se trata de mujeres, la situación cambia, ellas son intocables por el régimen. Así que, nada hay de que preocuparse, sólo hay que continuar con la línea trazada por el poder central: abrazos para “ya saben quiénes”, y madrazos para los otros… y que Trun se vaya derechito a la chi…na poblana… La soberanía, es la soberanía.

Además, los gobernados y contribuyentes no cuentan; sólo sirven para pagar impuestos y para votar; no están unidos, ni organizados, no tienen capacidad de decisión, son manipulables, de memoria corta y dignidad ausente. No reaccionarán. Sí lo hacen, que quieran abrir los ojos y rebelarse, se les echa montón con calumnias y calificativos de prianistas, conservadores y derechistas, se les inventa algo, incluido algún delito y se les manda a prisión; y, si de plano no entienden, los “aliados” se encargarán de ellos.

Donde sí podrían tener problemas, es con la competencia de los grupos en pugna: si colaboran con uno, el otro podría creerse traicionado; y si “jalan” con los dos o más, el riesgo es doble. Mejor es no involucrarse con nadie al margen de la ley y si la presión es fuerte, renunciar al cargo. Nada hay más valioso que la paz y tranquilidad, así como la seguridad, al blindarse, “comiendo con el sudor de nuestra frente y no con el esfuerzo del de enfrente”.

Pero nuestra clase política quiere lujos, incrementar patrimonios que alcancen para no volver a trabajar, ni preocuparse más por privaciones -según ellos- aunque estén hipotecando su existencia, poniendo en riesgo la vida de su familia y terminando con la tranquilidad de todos. No entienden que se encuentran solos, o solas, no existe estado de derecho, el vacío de autoridad ha sido ocupado por criminales; el ejecutivo federal está ausente, perdido en la incongruencia, frustraciones y revanchismos; el poder judicial, no existe, son una horda de ignorantes, inexpertos y hambreados; las representantes del poder legislativo federal, sólo están pensando en ponerse nalgas de plástico, como si esas fueran sus herramientas de trabajo, en lugar de alimentar el cerebro.

Aun así, bajo esas condiciones de inseguridad e ingobernabilidad, hay quiénes pelean por meterse al “ojo del huracán”, invirtiendo dinero, tiempo, esfuerzo y sorteando peligros, aunque sean otros los que finalmente manden. Nadie pugna porque las condiciones sean diferentes, que haya seguridad, respeto y equidad. No lo exigen ni para ellos.

DE SOBERANÍA… y COSAS PEORES

Según la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo y se instituye en beneficio de este. Lo que significa que todo el poder público dimana del pueblo y se establece para su beneficio. Teniendo el pueblo, en todo momento, el derecho inalienable de modificar o alterar su forma de gobierno (Articulo 39). Y es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por estados libres y soberanos. El pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero, que sea lesivo de la integridad, independencia y soberanía de la Nación, tales como golpes de Estado, injerencias en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea esta por tierra, agua, mar o espacio aéreo (artículo 40).

Lo anterior, es lo que establece nuestra Carta Magna, la ley Suprema de los mexicanos; pero en teoría, la realidad es muy distinta, pues la soberanía del estado, desde la base esencial del gobierno, que es el municipio, se ha perdido… desde hace años ese órgano colegiado ya no manda, ni siquiera en los asuntos administrativos que le competen, están sometidos, subordinados, son empleados, mandaderos de otros poderes que, en ocasiones les contribuyeron para llevar al poder a los alcaldes, o eso les hicieron creer; pero de alguna u otra manera son sus rehenes, ante la complacencia o complicidad de los otros niveles de gobierno, que simulan no estar enterados de lo que sucede, voltean el rostro hacia otro lado, niegan la realidad y culpan de todo a la oposición, hasta de los que ellas, o ellos, provocan.