Morelia, Michoacán, a 24 de septiembre de 2026.- La Benemérita y Centenaria Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, pilar histórico de la educación pública de Michoacán y primera Universidad Autónoma en México y Latinoamérica, enfrenta hoy desafíos que ponen a prueba su esencia, su misión y los principios que la han guiado desde su fundación.
Ante este contexto, quienes integramos el máximo órgano de gobierno de la Universidad —consejeras y consejeros universitarios—, expresamos de manera firme y razonada nuestra defensa de la Autonomía Universitaria, entendida como el derecho irrenunciable de la UMSNH a gobernarse, decidir sus procesos internos y preservar su vida académica libre de presiones externas.
I. La Autonomía Universitaria: fundamento de nuestra identidad
La autonomía no es un privilegio; es una condición indispensable para garantizar la libertad de pensamiento, la pluralidad académica y la construcción de conocimiento sin subordinaciones políticas ni intereses ajenos a la vida universitaria.
La UMSNH ha demostrado, a lo largo de su historia, que la autonomía es el motor que permite innovar, formar profesionales con sentido social y sostener una comunidad crítica, responsable y comprometida con Michoacán.
Defender la autonomía es defender la capacidad de la Universidad para decidir sus planes de estudio, sus procesos administrativos, sus nombramientos y su rumbo institucional sin interferencias que vulneren su estabilidad o su misión educativa.
II. Respeto a la investidura de la Rectoría y a la Dra. Yarabí Ávila González
Reconocemos la importancia de preservar el respeto a la investidura de la Rectoría, actualmente encabezada por la Dra. Yarabí Ávila González, quien ha asumido la responsabilidad de conducir a la Universidad en un periodo de transformación, retos financieros y exigencias sociales crecientes.
La figura de la Rectora representa la unidad institucional, la conducción académica y la representación legal de la Universidad. Por ello, cualquier intento de deslegitimar, presionar o vulnerar su función no solo afecta a una persona, sino a toda la estructura universitaria y a la comunidad que depende de su estabilidad.
Defender la investidura de la Rectoría es defender la institucionalidad, la gobernabilidad y el respeto a los procesos establecidos por la legislación universitaria.
III. El Consejo Universitario como máxima autoridad exige: respeto, diálogo y responsabilidad.
La Universidad no es un espacio de confrontación política; es un espacio de formación, investigación y servicio social, por lo que, hacemos un enérgico llamado a todas las fuerzas externas e internas para que:
– Se respete plenamente la autonomía universitaria.
– Se garantice la estabilidad institucional y la continuidad de los proyectos académicos.
– Se reconozca la autoridad legítima de la Rectoría y de los órganos universitarios.
– Se privilegie el diálogo, la razón y el interés superior de la comunidad nicolaita.
– Se evite cualquier acción que pretenda influir indebidamente en la vida interna de la UMSNH.
IV. La Universidad se defiende con unidad, legalidad y convicción
La defensa de la autonomía no es un acto de confrontación; es un acto de responsabilidad histórica. La Universidad Michoacana ha sido, desde su origen, un espacio de libertad intelectual y de servicio al pueblo de Michoacán.
Hoy reafirmamos que:
– La autonomía es un principio irrenunciable.
– La Rectoría merece respeto como símbolo de unidad institucional.
Este manifiesto expresa la convicción de que la Universidad debe mantenerse autónoma, fuerte y libre de presiones. La defensa de la autonomía y del respeto a la Rectoría no responde a intereses particulares, sino al compromiso con la educación pública, con la historia de nuestra institución y con el futuro de miles de jóvenes que depositan en la Universidad su esperanza de desarrollo.
La Benemérita y Centenaría Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo NO SE DOBLEGA: se defiende con argumentos, con legalidad y con resultados en beneficio de la sociedad. Permaneceremos vigilantes, organizados y comprometidos con la defensa de la Universidad.
Los firmantes refieren, además, que en la figura de la “Rectora” radica la unidad institucional, su conducción académica y la representación legal de la Casa de Hidalgo, motivo por el cual los golpeteos provenientes de grupos políticos externos no sólo afectan a la persona que la detenta, sino a toda la comunidad, cuya estabilidad descansa en ella.