J. Salatiel Arroyo Zamora
Políticamente son dos los grupos más poderosos en Michoacán -en este momento-, ambos al interior del partido oficial (morena); se trata del dirigido por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y Carlos Torres Piña (Secretario de Gobierno y presunto aspirante a Fiscal General del Estado). El otro grupo lo encabezan el Senador Raúl Morón Orozco y el Diputado Federal y ex gobernador Leonel Godoy Rangel. Ambos equipos supeditados a otras fuerzas “innombrables” y poderosas, por su capacidad de fuego, financiera, organizativa, de infiltración y dominación a todas las estructuras de poder gubernamental, comenzando por el aval, designación e imposición de candidaturas. Convirtiéndose en el verdadero gran elector, en un país que alardea de soberano y democrático.
La primera de las organizaciones políticas citadas sostiene su fuerza en la capacidad de coerción y “convencimiento” que le confiere la administración de los recursos públicos del Estado y la operación política de sus funcionarios, concentrados más en el activismo electoral que en el bienestar de la población, dejando de lado lo que debería ser prioridad, como es la satisfacción de las necesidades básicas, especialmente en seguridad pública, salud, empleo y vialidades (carreteras).
El otro grupo político -el afín a Raúl Morón- se fortalece gracias al incumplimiento de las expectativas y desgaste del primero que, desde el inicio del mandato se han conducido de manera arrogante, frívola y excluyente con las bases partidistas, entregando el dominio del estado a los poderes fácticos y compartiendo el gabinete con los decadentes caciques del PRI, que no representan más liderazgo que su corroída imagen pública y pésima reputación social. Significando carga considerable aparecer con ellos en público. No obstante, pueden ser de utilidad como consejeros de lo que no debe hacerse con el mandato.
Eso de andar dando oxígeno, reviviendo cadáveres políticos del PRI, contra los que supuestamente se luchaba, es un buen gesto de cortesía; pero no tan redituable, como para compartir con ellos el botín, excluyendo a los aliados naturales, mucho menos “patear” a los de casa y cambiarlos, para ubicar en los lugares de privilegio a los supuestos adversarios.
Ahí es donde radica parte de la fuerza política de Raúl Morón, que le ha sido proporcionada precisamente por quienes ostentan el gobierno del Estado, y ahora intentan frenar su crecimiento electoral, incrementado por la idea de que se le debe la gubernatura (no la candidatura), que le fue despojada por un error del partido y, aun así, a pesar de la generosidad de Morón con los gobernantes de Michoacán en la jornada electiva que les favoreció, ha sido golpeado por ellos, en lugar de recibir reconocimiento y gratitud.
A pesar del equivocado augurio, de la separación de Ramírez Bedolla del gobierno de Michoacán para incorporarse al gabinete presidencial, el deterioro de su mandato es significativo, crisis que crecerá con el paso de los últimos meses de la presente administración. Restándole únicamente dos años de gobierno y sólo uno de poder; pues, definiéndose al candidato de su partido, éste será el poseedor de los recursos y reflectores. El gobernador sólo fungirá como proveedor de bienes y servicios (a propios y adversarios), a cambio de protección e impunidad.
FORTIFICAN LIDERAZGO DE MORÓN RUMBO A LA GUBERNATURA
Así que, mientras el poderío de Alfredo Ramírez Bedolla y Carlos Torres Piña disminuye, como consecuencia de los errores y excesos propios de la arrogancia demencial, apetitos descontrolados y frivolidades de los mandatarios, decadencia que se incrementará conforme se acerca el momento de la abdicación, que se presumía sería con el arribo de Claudia Sheinbaum a la presidencia de la república. El liderazgo de Raúl Morón se consolida.
La fortaleza del proyecto del Senador Morón Orozco es tal, que de manera prematura se suscitan adhesiones, o la típica “cargada” … que es una práctica común a favor del puntero o posible ganador en una competencia electoral… y el ex líder magisterial ha comenzado a cosechar diversas manifestaciones de respaldo a su posible candidatura a la gubernatura de Michoacán, por segunda ocasión.
Una de las adhesiones citadas, es la del Partido Verde Ecologista de México, que resulta sintomática; primero, porque el PVEM en Michoacán es, después de morena, la organización política más fuerte de la coalición de la 4T y el respaldo mayor de Alfredo Ramírez Bedolla en el Congreso Local, con el aporte de seis diputados a favor de la causa Bedollista, particularmente en la aprobación de la cuenta pública, “planchar” inconsistencias y “desvanecer” irregularidades para proteger la salida del mandatario y los suyos. Lo que significa rompimiento electoral con el gobernador, no así fractura de la alianza con el gobierno, pues electoralmente se han inclinado por Morón, pero Ramírez Bedolla necesita al Partido Verde en la Cámara de Diputados.
Otra lectura, que confirmaría ventaja de Morón en la carrera por la candidatura, es la razón que motivó la suma de Ernesto Núñez Aguilar al proyecto de Morón. Existiendo datos que sugieren que la línea vendría desde la cúpula del gobierno federal, a través de la dirección nacional del Partido Verde.
El anuncio del Verde a favor de Morón por la gubernatura, más el rompimiento del PT con el gobernador de Michoacán, merman considerablemente las posibilidades de que Alfredo Ramírez Bedolla pueda imponer o heredar candidato a gobernador. Pues, para tal propósito solo contaría con una fracción de Morena, que es la dirigida por su representante al frente del partido y presidente de la dirección estatal de Morena, Jesús Mora (operador personal del Secretario de Gobierno, Carlos Torres Piña).
Aunque, con mínima representación formal en la dirigencia estatal y en el consejo político de Morena, la militancia se encuentra mayoritariamente a favor de Raúl Morón. Sumándose ahora el PVEM y muy probablemente el PT. Sin embargo, la fortaleza más grande sería el respaldo de la presidenta de México y el aval del dueño del movimiento. Todo parece indicar que el primero ya lo tiene, así como la simpatía del segundo.
La delantera del Senador Morón Orozco ha sido identificada por sus contendientes al interior del Movimiento de Regeneración Nacional, quienes realizan acciones desesperadas por revertir la ventaja: el gobernador desviviéndose en adulaciones -que rayan en lambisconería- a la mandataria nacional, en tanto su Secretario de Gobierno incrementado el activismos político, electoral y partidista, buscando sumar a su proyecto cuadros representativos de otros partidos y de la sociedad, además de afianzar acuerdos con los aliados, entre quien se encuentra Octavio Ocampo Córdova, dirigente de los despojos del PRD.
En un escenario optimista, Carlos Torres Piña buscaría nuevamente la candidatura al gobierno del estado, a pesar de que jamás ha logrado victoria alguna en las urnas… pero quienes se inscriben algo han de sacar. Lo importante para ellos es estar en las negociaciones, para poder llegar al reparto del botín. Si la situación se dificulta para el Secretario de Gobierno, su equipo seguirá empujando la propuesta de la equidad de género e imponer que sea mujer la candidata, para sacar de la “jugada” a Morón y la futura abanderada de la coalición les deba a ellos la nominación.
El último recurso de los “morenos” en el poder, sería apoderarse de la Fiscalía General del Estado, aprovechando que todavía creen contar con mayoría de diputados a su servicio.
El problema, en este caso, es que, entre sus “incondicionales”, no se percibe perfil competitivo y experimentado como el de Adrián López Solís, que ha sabido navegar contra las tempestades provocadas por los incompetentes mandatarios y sus funcionarios, y con la herencia criminal infiltrada por Alfredo Castillo Cervantes en esa institución. Siendo -probablemente- el único funcionario rescatable de la presente administración, que ha sabido sacar a flote no solo su trabajo, sino que ha contribuido para que el gobierno no se hunda de manera precipitada.
Entre sus mejores cuadros, está uno con antecedentes penales por homicidio y el otro fue detenido en flagrancia con una maleta de dinero, del cual no pudo acreditar el origen y todavía se desconoce el destino.
Lo cierto, es que, ni con toda su actitud zalamera (rastrera), Alfredo Ramírez Bedolla y su equipo han podido vencer los muros de la indiferencia presidencial, reduciéndose a bufón cada vez que intenta quedar bien con la presidenta Sheinbaum, quien lo sigue tratando con inapetencia y ridiculizando.
Por ejemplo, el día miércoles, atribuyéndose facultades de cercanía con el poder central y de ser tomado en cuenta en decisiones de agenda de la mandataria nacional, Alfredo Ramírez alardeó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo estaría el día de hoy (viernes), en Zitácuaro, Michoacán. Incluso refirió que vendría a supervisar el sistema de riego de la Presa del Bosque, que la hoy presidenta apoyó con 300 millones de pesos cuando fungía como jefa de gobierno de la CDMX, para tecnificar los sistemas de riego en esa zona y evitar el desperdicio del vital líquido.
Al venir del gobernador la información de la visita presidencial, se tomó con la seriedad que el caso amerita, y como un hecho. Aun cuando otros liderazgos de Morena opinaban lo contrario: que la presidenta no visitaría este día nuestro municipio… por cierto, quienes afirmaban que no estaba confirmada la vista de Sheinbaum Pardo, son voces cercanas a Raúl Morón, que terminaron siendo más certeros en los datos que el propio gobernador. Situación que resulta sumamente delicada.