Sinopsis política/Desánimo en Morena

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J. Salatiel Arroyo Zamora

La estrepitosa derrota del partido en el poder (Morena) en Coahuila, es una invitación a la reflexión de quienes llevan las riendas de la política nacional. Pero, sobre todo, es oportunidad para rectificar. El mensaje es claro: el electorado está harto de la ineficacia y corrupción, de la inseguridad que asfixia, violencia que mantiene secuestrados a todos, sobreviviendo en el terror; y una crisis financiera que subyuga, pues se deben pagar impuestos al gobierno para su operación y tributo al crimen organizado por permitir vivir y trabajar. Mientras los que se supone viven para servir y establecerse en la “justa medianía” (ya no en la austeridad Franciscana, ni republicana), han ingresado al mundo de la ostentación y opulencia, con cargo -obviamente- a las obligaciones hacendarias formales e ilícitas impuestas a los contribuyentes.

Coahuila, es el reflejo innegable de la desconfianza y el rechazo a la retórica tramposa y embaucadora del gobierno y su partido, es un intento por el despertar de la conciencia, incitadora a la rebelión contra la opresión criminal y la demostración de que el cambio es posible -todavía de manera pacífica-, sólo con el poder del sufragio responsable, crítico y analítico, de un pueblo hasta hoy adoctrinado para tolerar la sumisión, por dócil y apático. Ante una élite de nuevos potentados que se alimentan con platillos bañados en oro (literal) y se burlan de la desgracia de quienes los llevaron al poder, incluyendo a las madres buscadoras de los hijos desaparecidos y a los padres con niños enfermos de cáncer.

En tanto que, para los de Morena y sus aliados es una llamada de atención a tiempo, para la oposición electoral una demostración de que sí es posible derrotar al monstruo poderoso, cuya hazaña hace unos meses se antojaba imposible.

Pretextos para justificar la derrota habrá muchos y sobrarán imputaciones a elementos y factores externos en la repartición de culpas, pues difícilmente aceptarán las fallas y excesos propios. Morena y el gobierno atribuirán su caída en Coahuila a la “compra de votos” por parte del PRI, cuando los programas sociales del gobierno se han diseñado y puesto en prácticas exclusivamente con ese propósito: de prostituir la conciencia popular con dádivas y someter la voluntad ciudadana a los caprichos perversos de quienes los operan.

También argumentarán que el PRI ganó porque ese estado siempre ha sido priista, y es verdad; pero, más que buscar evasivas se debe reflexionar respecto de las causas, motivos y razones que han forjado ese rechazo contundente (el PRI ganó absolutamente todas las diputaciones locales en disputa), a pesar de la excesiva derrama de recursos invertidos en programas sociales, meditar porque los reiterados embustes del régimen no causan efecto electoral favorable para los candidatos de la 4T, investigar cual fue la estrategia priista para blindarse en ese bastión a las embestidas y falacias de la federación.

En lo personal, considero que, en lugar de estar buscando culpables fuera del partido y el gobierno, los que mandan en Morena deben revisar, castigar y corregir algunas de sus prácticas, como la imposición de candidatos, a través de métodos ajenos a la democracia, como la tómbola y encuestas inducidas (parciales); incentivar la lealtad y carrera partidista, priorizarla sobre el arribismo, oportunismo e influyentismo, evitar contradicciones ideológicas; compensar el activismo y la gestión con la inclusión en el gobierno; los liderazgos o cacicazgos, considerarlos de acuerdo a resultados; imponer el principio de unidad real del partido, sin simulaciones, ni frivolidades, sobre los intereses personales y de grupo o corriente; y sancionar severamente, con denuncia penal, expulsión y pérdida de derechos partidarios a quien robe, mienta, traicione y ejerza el nepotismo en cualquiera de sus áreas (gobierno, partido y candidaturas).

En tanto la militancia, los auténticos y legítimos dueños de la 4T deben oponerse a la degradación del gobierno y la destrucción del partido, combatiendo actitudes autoritarias, absolutistas, antidemocráticas y contrarias a las normas jurídicas y morales. Atacar lo que a la colectividad perjudica, en lugar de voltear el rostro y conceder la razón a quien defiende a los criminales, por muy correligionarios y mandatarios que estos sean. Pues primero está la lealtad y el respeto a los ciudadanos, quienes los eligieron y pagan por sus servicios.

Pues, en el caso concreto de Michoacán no se observa ese acatamiento honesto a la unidad, más que en el discurso de algunos, mucho menos una competencia leal entre los aspirantes oficialistas a la gubernatura, ni de estos y del gobierno con los adversarios externos. La confrontación del gobernador con Raúl Morón y los más visibles jefes del equipo del ex líder magisterial y Senador es evidente, e innegable el respaldo financiero del gobierno del estado a favor de los proyectos de sus simpatías, así como la denostación y persecución a los opositores, particularmente al interior del partido.

Ni los llamados o amagos de la dirección nacional del partido a la unidad encontraran respuesta positiva, la arrogancia de los que gobiernan (que no son los que mandan), seguirá imperando con consecuencias funestas para la organización política que los encumbró en el poder.

EN PELIGRO ASPIRANTES DE MORENA

Pero Morena, además del desmoronamiento del partido, enfrenta un reto mayor, que es la incertidumbre de los que buscan candidaturas y de los gobernantes, representantes populares, funcionarios y dirigentes partidistas, pues el control y las definiciones de la política mexicana no depende ya de las decisiones cupulares de la élite nacional, sino de los fallos y disposiciones de los jueces gringos y el Departamento de Estado del gobierno de Estados Unidos de Norteamérica.

Al respecto, el caso más emblemático es Sinaloa, donde el Senador Enrique Inzunza Cázarez era el aspirante más sólido a la candidatura por ese estado; pero hoy, debido a la injerencia de EEUU, su lucha está enfocada a conservar la libertad y no ser extraditado. Y no es el único, se especula de al menos cinco gobernadores y decenas de colaboradores cercanos que, de ser alcanzados por la justicia de los gringos y llevados a territorio extranjero, se cambiaría radicalmente el mapa político de México.

Por ello resulta imperativo que el gobierno mexicano resuelva esa incógnita, de la presunta colusión de autoridades mexicanas con grupos del crimen organizado y dar certeza a los proyectos políticos sanos de su partido, de aspirar a cargos de elección popular sin el riesgo de un cambio radical en la intención del voto (ajeno a sus capacidades personales) y sin la amenaza de ser tomados prisioneros y recluidos en prisión extranjera.

Y de paso, dar estabilidad a la población sometida, explotada y azotada por los criminales, tanto políticos como civiles, cuyas complicidades permiten que regiones enteras del país sean esclavas del terror, que se aprovecha para tener control total y absoluto de las actividades económicas en todos los giros. Si alguien pretende emprender debe pedir autorización a los que “mandan”, quienes les asignarán el lugar y la actividad comercial, empresarial, laboral y de prestación de servicios, que deba realizar, así como a quien comprar la materia prima, productos y mercancías, con la respectiva “cuota”, que al final paga el consumidor.

Lo anterior es del dominio público, sólo lo “desconocen” las autoridades obligadas a combatirlo. Por las que se votó para que resolvieran el problema, no para que fueran parte de él, o lo empeoraran.

Otro problema que enfrentarán los futuros candidatos del oficialismo, es la creciente animadversión y rechazo al gobierno y su partido. Un claro ejemplo, es Grecia Quiroz, quien ha crecido excesivamente en las preferencias ciudadanas, que la aclaman para sustituir y desplazar a Alfredo Ramírez Bedolla de la gubernatura del estado. No porque la dama sea una talentosa política o magnifica estadista, sino por el resentimiento de los michoacanos contra el régimen de la 4T.

Coraje e impotencia que crece, cuando se constata la manera perversa de pretender frenarla, utilizando al poder legislativo para modificar la ley electoral con dedicataria personal y objetivo siniestro claro: frenar a Grecia en la ruta por la gubernatura. Acción premeditada, alevosa y ventajosa, del gobierno y su partido, que se debe capitalizar de manera adecuada, para fortalecer la condición de mártir del Movimiento del Sombrero y esparcir la semilla en todo el territorio estatal, impulsando candidaturas independientes de ciudadanos honestos, trasparentes y eficientes, pero especialmente ajenos a cualquier vinculo delincuencial.

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